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Los veranos de Sally Mann
Si hay una fotógrafa que inmediatamente me transporta al verano, a pesar de que ha huido en futuros proyectos de la sombra de su famosa serie familiar, esa es Sally Mann, una gran maestra de la composición. Y no porque sus fotografías sean referentes de la simetría o del orden, sino porque, aunque la mayoría de sus fotografías están planificadas, transmiten una fuerte sensación de genuinidad y libertad.
Su serie familiar, conocida principalmente por el libro Immediate Family, la desarrolló en los veranos comprendidos entre 1985 y 1995, aproximadamente. Con el foco en sus hijos, Mann capturó los momentos más íntimos de la infancia: desde el juego y el descubrimiento de la identidad, hasta el dolor y la suciedad.
Sally Mann – New Mothers (1989)
La granja
Sally Mann se mueve en sus fotografías entre un tono intimista y documental y uno muy pulido y pensado, en el que confluyen los aspectos cotidianos con un punto de vista más artístico: algunas fotografías suyas parten de la influencia de otras obras artísticas, así como de cánones que incorpora.
El entorno natural es un elemento fundamental en su obra. En verano, Mann y su familia vivían en una granja familiar, la cual está rodeada de hectáreas de terreno. La infancia que ella retrata se liga estrechamente al medio natural, a los animales, las plantas y el río que atraviesa el terreno. Los veranos se desenvuelven entre suspendidos en la quietud y tranquilidad y movidos por el agitado juego y espontaneidad de los niños.
Sally Mann – Emmett Afloat (1988)
Fotografía de la intimidad
En esta búsqueda por la espontaneidad, las fotografías de Mann, aunque meticulosamente compuestas, se desenvuelven en el ámbito de la intimidad. Es una fotografía que sobrevive a lo estrictamente bello y que se enfoca en otros aspectos, más cercanos a lo cotidiano.
Sally Mann encuentra la belleza en lo ordinario, en la expresión corporal, en la vida y muerte. Ajena al mundo urbano, exploró el de sus hijos, sus expresiones, el crecimiento, y lo que muchas fotografías niegan por antiestético. En esto, retrató una vida que quedó impregnada de verano y de un momento efímero, pero al cual no afecta el tiempo. Los niños crecieron y quedó el paisaje que un día pisaron, al que se ha dedicado desde entonces.
Sally Mann – Sisters at War (1991)
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