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Bogeyman

El enlace al Drive con las imágenes de la publicación de Instagram está al final del texto. Duane Michals El mes de junio vino acompañado de dos grandes pérdidas en el mundo del arte. Una de ellas fue la del fotógrafo Duane Michals, alguien que expresó una gran comicidad y una extrema facilidad para crear historias a través de sus fotografías. El que es uno de los fotógrafos clave en la fotografía conceptual en serie, creó diversas historias y conceptos muy interesantes y altamente originales. En esta publicación, os animo a echar un ojo a su serie "Bogeyman", la cual hace de la fotografía un medio muy imaginativo que puede hasta transformarse en sueño. La asociación de elementos y la trama hacen de estas fotografías un ejemplo muy claro del arte conceptual con el que trabajó en gran parte de obra, una muy singular y de geniales composiciones. Duane Michals – The Bogeyman (1973) La composición La serie sigue la estética típica de Michals: una fotografía inicial que funciona...

Plantas II

El enlace al Drive con las imágenes de la publicación de Instagram está al final del texto.


Robert Mapplethorpe

En la anterior publicación sobre plantas hablé sobre Edward Weston, y, casi en su línea, el protagonista de hoy también se desenvuelve en la geometría y sensualidad, así como en un gran minimalismo gracias a un blanco y negro muy elegante.

El fotógrafo Robert Mapplethorpe, al cual también dediqué otra publicación hace dos semanas, no sólo se dedicó a la fotografía homoerótica por la que es conocido, sino que, a su vez, trató muchos tipos de retratos, lo que consolidó un estilo muy reconocible. Este estilo lo traslada a las plantas también, las cuales retrata con una sutileza y sencillez impresionantes. Además, el juego de luces y sombras que crea casi también les inspira vida, una corporeidad casi humana.


Robert Mapplethorpe – Rose (1983)


El lenguaje de lo corpóreo

La visión tan geométrica de Mapplethorpe viene de la influencia clásica, además de la expresividad corpórea y las curvas de diversas esculturas procedentes de este tipo de arte. Por ello, al trasladar esto, que también aplica a sus sujetos humanos, a las plantas, les inspira una gran sutileza y expresividad.

El juego de luces previamente mencionado también es de gran intencionalidad. El impacto de la luz y sus sombras ayudan a Mapplethorpe a trasladar también un aire erótico a sus obras, que trasciende a lo puramente humano y se convierte en un lenguaje de lo corpóreo. Por ello, Mapplethorpe no sólo fotografía sino que también esculpe en sus imágenes, transporta lo que tiene frente a la cámara hacia aquello que busca transmitir.


Robert Mapplethorpe – Jack in the Pulpit (1988)

Esculpir fotografías

En definitiva, las plantas de Mapplethorpe son un ejemplo de sofistificación de la naturaleza muerta. Su esencia pasa campo de lo abstracto, así como hace Weston. En el caso de Edward Weston, la perspectiva era clave, pero en el de Mapplethorpe es más bien la mirada, lo que se transmite, guiado por la disposición de la luz.

La esencia sexual es esencial en la obra del fotógrafo. Y esto lo ejemplifica de manera magistral en sus fotografías a plantas, que adquieren a través de su cámara un nuevo prisma, una nueva manera de observarlas en el papel fotográfico. Las plantas de Robert Mapplethorpe no son sólo fotografías de plantas, sino construcciones de lo sensual a través de las formas.


Robert Mapplethorpe Calla Lily (1988)

Para ver las imágenes originales de la publicación de Instagram, pincha aquí.

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